"Don Alberto era un viejo monárquico. Heliodoro, un usurero sin entrañas. A los dos médicos les tenía sin cuidado la iglesia y la política. Valentín se jugaba la hacienda. Los otros, simplemente por poseer tierras se creían en la obligación de estar contra los obreros. Ninguno de ellos tenía ideales, ni políticos ni religiosos, y sin embargo se unían como un sólo hombre, agresivos, para defender una política y un ideal. ¿Era, precisamente, esa falta de convicciones lo que les permitía unirse? ¿Sería precisamente la existencia de ideales lo que nos impedía unirnos a los hombres de izquierda?
La consecuencia lógica era que aquellos hombres se unían para defender sus propiedades y su posición. ¿Pero entonces por qué no se unían entre sí los líderes de la izquierda que también tenían ya una posición? ¿Por qué los hombres de la calle, los trabajadores y los labriegos o los mineros de Asturias, o los camareros de café, estaban siempre dispuestos a unirse y sus líderes no?
No era una pregunta más. En aquellos días era una pregunta que se hacía toda España, hasta nuestros enemigos.
1935, preludios de las elecciones del 16 de febrero de 1936
Arturo Barea
La forja de un rebelde, tomo tercero: La llama
A finales de marzo de este año, apareció en el Diario de Sevilla una entrevista a Santiago Carrillo que, aunque de poco interés, fue contestada por Juan Carlos Escudier en su blog: "Tierra de nadie" del diario Público.es. Unos días después, también en Público, con el titular: "Carrillo certifica la muerte del PCE" leíamos la noticia de la publicación de un nuevo libro de Santiago Carrillo: "Los viejos camaradas"
Si en la entrevista, Carrillo sólo tiene la intención de salvarse y hacer hincapié en el gran logro que fue la Transición, sí hay alguna cosa que merece la pena mencionar y comentar brevemente: la "nueva formación".
Dice Carrillo:
"En este país hay lugar para un partido a la izquierda del PSOE. El PCE no lo ocupa, y en cuanto a Izquierda Unida, ha vivido tantas crisis internas que está muy debilitada. En mi opinión, haría falta una nueva formación".
No es necesaria una nueva formación señor Carrillo, bastaría con que el PCE se hiciera una autocrítica por su comportamiento en la Transición, respondiera a la pregunta de que pasó, contando con pelos y señales, nombres y apellidos, porqué renunció a la República, porqué abandonó a los exiliados republicanos, por- qué consintió esa Ley Electoral que ahora tanto daño le está haciendo etc., que el PCE hiciera una crítica al Estado monárquico y, efectivamente, una crítica al capitalismo de nuestro tiempo que es totalmente diferente al de hace cien años, ni peor ni mejor, como es diferente la clase obrera y la burguesía. Y por supuesto, enarbolara seriamente la bandera de la República. Con eso bastaría. Con eso y con una nueva honradez militante que mire menos al sillón (los cargos) y más al pueblo.
Del artículo de Juan Carlos Escudier cuyo título es "La izquierda se ha muerto" merece, precisamente, comentar esta muerte que anuncia de la izquierda en el título de su artículo. Lo primero señalar, que Carrillo no mató a la izquierda, ni ahora ni antes, sino que a la izquierda la intentó matar, aunque no lo consiguió, el PCE, a esa izquierda que el representaba (el PCE no Carrillo) la que convertiría el modo de producción capitalista en modo de producción socialista que en aquellos tiempos era prácticamente única, el troskismo apenas existía y los anarquistas estaban fundamentalmente recluidos en Francia. Aquellos tiempos: nos referimos a los de la "Política de Reconciliación Nacional", 1956.
Idea Republicana
La izquierda que el común de los mortales quiere entender, el común de los mortales que de una forma o de otra están interesados en la política, que son bastantes pocos, se asocia desde el surgimiento del movimiento obrero con ésta opción. Es cierto, que su nombre viene de la Revolución Francesa: "jacobinos", "cordeleros"… al fin y al cabo burguesía aunque pequeña y mediana. Cuando la burguesía se convierte en reaccionaria, en conservadora, el conjunto de ella, tanto la pequeña como la mediana y la gran burguesía, que es justo en el momento en el que acaba definitivamente con el Antiguo Régimen, el concepto "izquierda" es asumido por la incipiente organización del proletariado. Desde entonces, "izquierda" es igual a revolución proletaria o igual a: "socialización de los medios, herramientas, fabricas etc., es decir, los medios con los que los seres humanos producen los bienes y servicios que necesitan para vivir". En resumen, expropiar a la burguesía de esos medios, que al fin y al cabo se crean con el trabajo de todos, aunque se los apropie la burguesía, precisamente la clase social que menos aporta a su creación, y hacerlos comunes al conjunto de la sociedad. Que sea la sociedad dueña de ellos y los gestione, con el fin de repartir el conjunto de la riqueza, creada con el esfuerzo y el trabajo de toda la ciudadanía, de una forma justa entre todos las niñas, hombres, mujeres y ancianos que comparten nuestra vida. Esto es la izquierda.
Pero, ¿De dónde surge el movimiento obrero? ¿De una palabra inventada en la Revolución Francesa?. ¿De una idea?. ¿Alguien sufre al ver "La situación de la clase obrera en Inglaterra" y se inventa un sistema social?. No. Surge de un proceso de transformación histórica del modo en que los seres humanos producen, como antes decía, los bienes y servicios que necesitan para vivir. Nace de la vida misma. Nace de la transformación del modo de producción feudal en modo de producción capitalista. De ahí nace el proletariado y su conciencia. O, ¿es qué acaso se murió la izquierda cuando cayó la Unión Soviética? y como dijo aquel japonés, "hemos llegado al fin de la Historia". Es qué acaso ya no va ha haber más transformaciones en el modo de producción. Acaso la revolución tecnológica no lo es.
Idea Republicana
En el año 1973 hubo una crisis económica llamada del "petróleo". Sería importante que los economistas de la izquierda "muerta" la estudiaran profundamente. A nuestro juicio, una gran parte de las pérdidas en aquella crisis fueron a parar a las rentas de capital. Las rentas del trabajo estaban medianamente protegidas, sobre todo en la Europa industrializada, que era la que contaba, por el Estado de Bienestar: sanidad pública y gratuita, escuela pública y gratuita, seguro de desempleo y un largo etcétera. Y lo más importante, lo importantísimo, estaban protegidas las rentas del trabajo por un sistema de producción que se conocía con el nombre de "Economía Mixta de Mercado". Hubo un periodo histórico en que Francia, nacionalizó la Banca, y un montón de empresas. ElPaís
En España, donde apenas conocíamos el Estado del Bienestar, Iberia era del Estado, Telefónica era del Estado, CAMPSA era del Estado, las Compañías Eléctricas eran del Estado, la Compañías de Gas eran del Estado, el INI era del Estado... hubiera bastado con poner a "Carrillo" (es broma) en el puesto de Franco para que España fuera un país socialista, un etapa de socialismo en donde conviviría con la economía de propiedad privada, pero ésta más débil que la economía social del Estado y en proceso de desaparición. Europa estuvo en aquel periodo histórico a un paso del socialismo.
Cuando los capitalistas, se dieron cuenta que este proceso, éste germen de economía socialista dentro del sistema de economía privada, capitalismo, con las crisis cíclicas que tenía el sistema de Economía Libre de Mercado, cada vez se acercaban más a su éxito final el socialismo, decidieron acabar con él.
Lo mismo ocurrió en el feudalismo. Dentro de él se desarrolló un sistema de propiedad privada de los medios de producción: el capitalismo. Cuando los señores feudales se dieron cuenta de que iban a ser destruidos e intentaron acabar con el nuevo modo de producción, entonces la burguesía hizo su revolución. Ni antes ni después. Pues bien, eso es lo que tenía que haber hecho el proletariado cuando la Oligarquía inició el proceso de destrucción, proceso en que aún nos encontramos, del Estado del Bienestar y la Economía Mixta de Mercado. Ni antes ni después.
La Revolución Rusa fracasó por que Rusia era un país feudal en el que aún no se había desarrollado como es debido el germen del capitalismo dentro del sistema feudal y mucho menos del socialismo. La victoria de la Revolución Rusa fue posible gracias a la I Guerra Mundial que había armado al pueblo. La Revolución China fue una revolución que con el tiempo se ha demostrado nacional. La Revolución China hizo la revolución de la burguesía en China. Las demás...
En España, también desde el año 1973, pero sobre todo a partir de la Transición existe un proceso, sin prisa pero sin pausa, que ya ha destruido en lo fundamental aquella forma de Economía Mixta de Mercado y que ahora centra sus esfuerzos en la destrucción de lo fundamental del Estado del Bienestar (apenas alcanzado) dejando éste en poco más que una "prestación" para pobres, una renta básica”. Nada de derechos, sólo "caridad". Esto que necesita de la complicidad imprescindible de los sindicatos mayoritarios y que en la Transición también contó con la complicidad del PCE, no lo pueden hacer de la noche a la mañana, tienen que hacerlo de forma que nuestros hijos no recuerden, no conozcan que hace años no había contratos de trabajo y que todo el mundo pasaba a fijo después de una prueba razonable para conocer su formación, para saber si trabajaba bien o no. No hay memoria. El germen del modo de producción socialista ya ha sido destruido. Vivimos prácticamente en un Estado Capitalista puro. No habrá revolución social si no surge de nuevo ese germen, ese modo de producción diferente al capitalismo. ¿Ocurrirá?
De ahí la República
La idea de república, tiene que estar dirigida a recuperar "lo público", es decir, recuperar aquel sistema de "Economía Mixta de Mercado" que empezó a perderse tras la crisis de 1973.
Mantener lo que queda del Estado del Bienestar y recuperar lo perdido, recuperar la banca pública de crédito hipotecario y crédito al comercio y la industria, recuperar las empresas estratégicas para el Estado: agua, energía, comunicaciones, petróleo, gasolina, gas, navieras etc., esta es la razón de la República, y no el socialismo ni el comunismo ni cosa parecida. Tampoco es la construcción de un Estado burgués, es el paso necesario para fortalecer el proceso histórico de transformación de las fuerzas productivas y las relaciones de producción.
No habrá jamás socialismo si este no germina dentro del sistema capitalista al igual que el capitalismo germinó y se hizo grande y poderoso dentro de sistema feudal.
Viva la República
Idea Republicana
Lo primero, agradecer a la Tertulia Republicana del Ateneo, la oportunidad que me da de expresar y poner a debate, una observación que me atormenta desde hace tiempo, que se agudiza al percibir y comprender el alcance que tenía para el avance republicano el hecho de que a las elecciones europeas de 2009 no se presentara ninguna candidatura republicana. Esta observación es, por tanto, la falta de una opción republicana fuerte y seria.
Lo segundo pedir benevolencia a los tertulianos, si alguna vez me atranco, pues tengo poca experiencia en intervenciones de este tipo.
El objetivo de esta charla, es hacer un llamamiento a todas las organizaciones políticas y de cualquier índole que digan ser republicanas para conseguir una fuerza electoral unitaria que se presente a las elecciones municipales de 2011.
Ese pensamiento que voy a tratar de explicar y de poner a debate, traté de llevarlo a la práctica, primero, militando en un partido republicano, después, asociándome en uno de los ateneos republicanos que han surgido en Madrid en los últimos tiempos, estos intentos, que se convirtieron en fracasos por diferentes razones, me llevaron a editar una página web en solitario, pensando, que la única persona que en este país veía las cosas "como yo" era yo. En ese trajinar en la red, conocí a unos republicanos de Castellón, que me gustaron, y yo les gusté a ellos, y desde entonces caminamos juntos en la búsqueda de un sendero que nos lleve a la III República.
Antes, cuando era más joven, milité en la clandestinidad en un partido político a la izquierda del PCE. Me fui del partido en el 73, poco después me tocó ir a la mili, en donde junto a un compañero de la ORT otro del PT y varios del PCE formamos un comité de cuartel.
Después de la mili me incorporé a lo que se conoce en el PCE-ML, partido en el que milité en la clandestinidad, como la escisión de agosto, que se dividió a su vez en tres grupos, uno, que se fue a la ORT, el más numeroso, otro que se convirtió en colectivo y editó una decena de números de un boletín llamado “la chispa, donde yo me quedé”, y un tercero que eran muy pocos y se disolvió nada más terminada la escisión. La chispa también se disolvió lanzándome a lo que entonces se conocía como "independiente" (explicar lo que eran los independientes). Después del referéndum de la OTAN deje la política activa y me dedique a otras cosas. Me incorporé de nuevo en los primeros años noventa a raíz de unas marchas contra el paro que promovió la CGT, en la asociación de Vecinos de Quintana, de la que soy socio, formamos un colectivo de parados y ya esto enlaza con mi militancia en el primer partido republicano.
Porqué cuento esto. Bueno, mi trayectoria política ha sido como la de miles de españoles. Milité primero en un partido político que me desencanto, pasé a formar parte de un colectivo que se disolvió, después, de independiente y al final dejé la política, por supuesto, llevándome mi voto conmigo. Esto, el voto, va a ser una de las cosas de las que vamos a hablar.
Con el tiempo volví a la política activa, pero muy pocas de las personas que conozco que tuvieron la misma experiencia que yo han hecho lo mismo. Es, además, el estigma de una época en la que desaparecieron un montón de partidos de izquierda y con ellos, como veremos, todos sus votos.
Todos mis esfuerzos y todo el tiempo que le dedico a la política están dirigidos a avanzar en el camino a la III República y creo que ese camino se andará con dos palabras: honestidad y verdad. Mirar a mi alrededor y darme cuenta de la dirección que están tomando los acontecimientos en el mundo, y mirar más cerca y ver la debilidad de todos aquellos que queremos cambiarlo, o lo que es lo mismo, luchar en España por la república, es lo que me lleva a hacer el mayor trabajo que me permitan mis fuerzas para lograr entre todos los republicanos ese objetivo.
Me gustaría ser lo más breve posible, es más o menos conocido de todos lo que voy a decir, aunque sea bueno recordarlo, y lo importante sería que en esta tertulia, muy conocida en el mundillo republicano, se debatiera, y surgiera una opinión que trascendiera, y que ciertas formaciones políticas la tuvieran en cuenta. Ya se que es mucho pedir pero no estaría mal, que la Tertulia Republicana de la Cacharrería, incidiera con sus debates en la formación de opinión entre los republicanos.
Desde hace algunos años, más o menos desde la conmemoración del 75 aniversario de la proclamación de la II República en 2006, ha surgido en Madrid y en toda España un movimiento republicano que no nace del propio republicanismo, sino de los partidos a la izquierda del PCE y del PCE mismo pero que no acaba de cuajar.
En las elecciones Europeas del pasado 7 de junio de 2009 no se presentó ninguna candidatura a nivel del Estado en representación de los ideales republicanos.
Sólo en Cataluña, se presentaba un partido: PARTIT REPUBLICÀ CATALÀ (RC), que es realmente un partido independentista y que por tanto la República a la que aspira es a la República Catalana y que no tuvo apenas incidencia, consiguiendo 7263 votos, que si no me equivoco es un 0,05 %, aunque este resultado, más de un partido lo firmaría teniendo en cuenta que son votos exclusivamente catalanes.
ERC se presentaba en coalición con otras organizaciones nacionalista o independentistas con el nombre de Europa de los Pueblos-Verdes y saca un diputado.
Izquierda Republicana, habitual entre las papeletas electorales, no se presenta y llama al voto en blanco, está pasando por una escisión y no parece con fuerzas para afrontar una cita electoral. La otra parte de la escisión, no se sabe todavía quien se quedará con las siglas y el patrimonio, piden el voto para IU, ya que la junta electoral central resolvió, por el contencioso con la verdadera Izquierda Republicana, no permitirles que se presentasen con esas siglas como era su intención. Por esa razón, esta formación llama a dar el voto a Izquierda Unida.
No se sabe muy bien que proyecto tienen ni unos ni otros, cuando los jueces decidan de quien son las siglas, una de las dos partes tendrá que perderlas, si las pierden los que ha ido a las europeas con IU es bastante posible que se integren en esa coalición. Si las pierde la otra parte, se encontrará con una situación muy difícil que puede acabar de cualquier forma, incluso con la disolución.
En la izquierda parlamentaria, IU, se presenta con un programa progresista, más a la izquierda que el programa del PSOE, sí, pero que dista mucho de ser un programa que pida el final del Estado monárquico nacido de la llamada transición.
Es cierto que parece que abraza el republicanismo, sobre todo a partir del 75 aniversario de la proclamación de la II República. El PCE-IU han emprendido algunas iniciativas, como municipios por la república. La recogida de firmas pidiendo las cuentas del rey, iniciativa esta, que debería ir precedida, a mi juicio, por la petición de que abandone la jefatura del Estado. Es decir, que se vaya, pero que antes le vamos a hacer un auditoria para decirle que se puede llevar y que no se puede llevar, pues sino, parece que contamos con el rey, y que basta para ser bueno con que aclare sus cuentas. Pero lo de echarle, sería en un futuro no muy cercano.
Parece ser, también, que para el 14 de abril estas organizaciones, PCE-IU, preparan una manifestación importante en Madrid a favor de la III República. Y otras iniciativas que supongo que todos conocereis.
En el programa electoral de Izquierda Unida para las elecciones a cortes de 2008, allá en el apartado 4.4, sepuede leer con el título:
Izquierda Unida es consciente que la constitución de un Estado Federal Republicano necesita de un amplio consenso en la sociedad española que actualmente no existe, sin embargo el debate sobre el modelo de Estado es de vigente actualidad, existiendo amplios sectores de la izquierda que comparten el ideal republicano y la necesidad de un Estado Federal. IU se compromete a difundir e impulsar esta alternativa desde su actividad política y a apoyar aquellas medidas que avancen en la federalización de la actual Constitución Española. (No pide la derogación de la Constitución de 1978, sino su reforma)
IU se compromete (Sigue diciendo) a presentar en el marco de las reformas constitucionales previstas para la próxima legislatura, una propuesta para que se someta a referéndum la forma política del Estado Español: Monarquía o República.
Esto es, fundamentalmente, lo que el programa de IU le dedica a la República.
A mi juicio, desde luego, hacer un referéndum en este momento sobre si el Estado debe ser monárquico o republicano, sería realmente peligroso, pues, si la república fuera derrotada, eso acreditaría al Estado monárquico nacido de la transición. Además, todos aquellos que hubieran participado en el referéndum tendrían que aceptar y respetar el resultado, con lo cual: ¿Podría IU Volver a cuestionar a la monarquía?. De todas formas no creo que el Estado monárquico, con la poca fuerza organizativa y electoral que tiene el republicanismo se sienta presionado, para convocar este referéndum. Sería mejor tratar de echar raíces republicanas, dando a conocer sus ideas antes de meternos, a todos, en una aventura de esas características, que pueden traer consecuencias funestas para el republicanismo.
El PCE, podría ser un puntal fundamental en la formación de un frente republicano importante. Pero le falta un hervor: la autocrítica. El PCE, no sólo renuncio a la República en la transición, también fue, el socio necesario, imprescindible diría yo, del tremendo olvido de aquellos exiliados republicanos dispersos por todo el mundo. Aquellos compañeros encarcelados, torturados y asesinados injustamente como las 13 Rosas, fueron expulsados a un segundo exilio, el del abandono, que además esta vez los culpabilizaba por haber defendido la República o, haber luchado contra el régimen franquista. Como es el caso de los guerrilleros, la última representación del repúblicano, que tan generosamente dieron su vida por la libertad y que aún siguen siendo considerados, hoy, bandoleros. La amnistía graciosamente concedida no era otra cosa que los verdugos perdonado a sus víctima para perdonarse ellos al mismo tiempo.
También el Partido Socialista cedió ante esa exigencia que se impuso desde algún lugar del poder, es verdad, pero el PSOE, no fue el referente fundamental de la lucha contra la dictadura y nada se esperaba de él. El PCE sí. Y era del PCE de quién se esperaba la firmeza para que no abandonase a los que tan generosamente lucharon por frenar el fascismo y después por devolver la democracia a España. Pero no sólo el PCE, los partidos a su izquierda, envueltos en otros intereses que terminarían siendo inalcanzables, tampoco hicieron mucho caso a los exiliado. Han tenido que pasar treinta años para que se hable de ellos. Años en los que han muerto casi todos y muy pocos han logrado la satisfacción del reconocimiento de sus sacrificios en vida.
Explicar porqué se renunció a la República. Explicar que es lo que pasó en la transición para tener que renunciar a todo aquello por lo que se había luchado contra Franco. Que presiones tuvo y de quién, toda la verdad. Toda la verdad con nombres y apellidos. Esto ayudaría enormemente a que amplios sectores de la izquierda a los que no llega con credibilidad, amplios sectores de todos aquellos que han abandonado el camino, frustrados, llevándose su voto con ellos, amplios sectores de la juventud que consideran al PCE e Izquierda Unida parte del sistema, volvieran al referente de lucha que fue el PCE, nada mas terminar la Guerra Civil.
Pero la autocrítica es imprescindible para poder ofrecer un carné limpio o, poder ir en coalición con otras fuerzas en el largo y arduo camino a la III República.
Y algo importante que también tiene que explicar el PCE a su electorado y al resto de la ciudadanía si su propuesta republicana es seria: por qué ahora una república y no en 1977. Que ha cambiado en España desde la transición para ver ahora la necesidad de un Estado republicano y entonces no. Esto es importante explicárselo a una ciudadanía muy despolitizada y desmovilizada. Los ciudadanos de éste país se preguntarán eso antes de votar una opción republicana.
Si queremos acercarnos a la verdad veremos que esta última crisis del capitalismo que atravesamos, ha sido hasta el momento la que menos movilizaciones ha tenido. Con más de cuatro millones de parados, más de un millón de hogares donde no trabaja ninguno de sus miembros y un largo etc. que no mencionaré pues no pertenece a esta charla, apenas sí ha habido movilizaciones de protesta.
España es, casi, casi, una balsa de aceite y hay que ser conscientes que el avance hacía la III República será, un avance desestabilizador. Tenemos un Estado que surgió en la transición, sin ruptura con el anterior Estado dictatorial y sin depurar, todo lo malo que había en el Estado franquista, que era todo y que ahí sigue, llegar a un Estado republicano significaría, si queremos que sea un cambio auténtico, la destrucción del Estado monárquico y la construcción en sus escombros del Estado republicano. Es decir, supondría en mayor o menor medida, la desestabilización del sistema. Se tienen que dar ciertas condiciones y el pueblo tiene que verlas para que acepte luchar a pesar de las incertidumbres que conlleva una posible desestabilización.
Esta es otra de las cosas que tienen que explicar PCE-IU, si de verdad quieren llagar a la III República, pues, sino, se podría pensar que el republicanismo del PCE-IU esta relacionado más con la posibilidad de que surja un movimiento republicano serio, que compita electoralmente con IU haciendo peligrar la lealtad de su electorado.
He hablado de las elecciones europeas de 2009. Se me dirá, desde alguna sectores de la izquierda del PCE, que las elecciones no son tan importantes. Que lo importante es que surja, desde el pueblo, un movimiento de masas republicano que aplaste a la monarquía y de paso, que acabe con el imperialismo, y por supuesto con el capitalismo.
Considero, que en esta época que nos ha tocado vivir, la lucha política, no está en las calles ni en las fábricas (como ya dije, ésta crisis que estamos atravesando, apenas ha movilizado a los trabajadores que ya habían perdido su empleo o que les amenazaba un ERE, las manifestaciones han sido enormemente escasas para el drama que significa la crisis. Apenas ha habido algún conato de organización de los parados, y los pocos que ha habido, no ha salido adelante con la fuerza que cabría esperar, no han sido capaces de hacer convocatoria alguna o proyecto alguno de lucha contra el paro o de reivindicar medidas sociales contra él.
Las decisiones políticas, sociales, se toman prácticamente todas en las instituciones del Estado: el Parlamento, los Ayuntamientos, las Comunidades Autónomas, el Senado, y cada vez más en el marco de la Unión Europea y en los pactos, entre lo que se ha dado a llamar "agentes sociales". Tener voz en todos esas instituciones es muy importante. Aunque desde ellas no se vaya ha hacer revolución alguna, si se puede incidir en la toma de decisiones de las mayorías si estas necesitan del voto de otras fuerzas para llevar a cabo su política. Y sobre todo, el discurso republicano estaría presente en todos los foros, ayudando enormemente a que se conociese. Y que se conociese también el comportamiento republicano: verdad y honestidad.
No quiero decir con esto, que las movilizaciones no sean necesarias, todo lo contrario, es una de las armas más importantes que tiene el pueblo trabajador para frenar los desmanes de los que tienen el poder economíco y político, pero es complementaria de la lucha política en las instituciones.
Ya sabemos, que en el sistema actual, un gobierno es sólo el gestor de los que verdaderamente tienen el poder, la conjunción de lucha política en las isntituciones y en las calles, las huelgas, obligarán a los gestores del poder a decirle a sus amos que el camino de la explotación y la opresión no es el adecuado.
La izquierda del PCE, aunque débil en estos momentos, también podría ser un puntal fundamental en el camino a la III República. Con una ventaja, al menos, sobre Izquierda Unida: no tiene un gran electorado que perder y por tanto, puede defender un programa republicano claro y conciso sin miedo a que una parte de su electorado se les vaya a otra candidatura. Y además, sería una alternativa seria si otras formaciones de izquierda se desviaran a la derecha y abandonaran el ideal republicano después de haberlo abrazado.
Si la izquierda del PCE, fuera capaz, de presentarse unida, con un programa que no sea una entelequia, a elecciones, estoy seguro que tendrían, con el tiempo, un éxito tal que cambiaría la conciencia de un sector amplio e importante de los trabajadores de éste país.
El 7 de febrero de 2009, se celebró en Madrid una asamblea de la Coordinadora Estatal Republicana, a la que asistieron alrededor de cien personas, representando a diversas organizaciones, así como algunas a nivel personal que acudían para informarse de que contenido político tenía la Coordinadora. Ese era mi caso.
La primera parte de la asamblea, se dedicó analizar la situación actual del republicanismo. Se dijo, entre otras cosas, que a pesar de los enormes avances de los últimos años, en estos momentos hay un estancamiento, en el sentido de que se han limitado a manifestarse en la calle los días 14 de abril y 6 de diciembre. Supongo que se referiría a la Coordinadora como tal, pues, los ateneos y otros colectivos, sí han hecho más cosas para dar a conocer el republicanismo. En los últimos años ha habido infinidad de actos: presentación de libros, charlas sobre todos los temas, conmemoraciones etc.
La tarde, fue empleada para tomar algunos acuerdos, no he podido conseguir el acta y no recuerdo muy bien los acuerdos que se tomaron. Pero hay tres cuestiones de las intervenciones de la asamblea que merece la pena destacar y comentar.
Una de ellas es la intervención de Unión Proletaria, uno de los grupos que forman la Coordinadora Estatal Republicana. El portavoz de este partido, declaró y no fue refutado, "que el noventa por ciento de las organizaciones que habían acudido a esta asamblea eran comunistas o socialistas" y, "el cien por cien revolucionarias". Suponemos, que si el que hacía estas declaraciones era Unión Proletaria hablaría de revolución proletaria.
La segunda fue la intervención de uno de los asistentes que proponía presentarse a las Elecciones Europeas como republicanos, proponiendo que la Coordinadora Republicana formase su propia candidatura, lo que fue rotundamente rechazado por todos los que tomaron la palabra.
Y la tercera la intervención de una compañera de enseñanza que comentó que en el Instituto donde daba clases todos los alumnos estaban a favor de la República.
Soy de la opinión, como el compañero de Unión Proletaria, que efectivamente, la Coordinadora Estatal Republicana está formada por partidos de ideología comunista y ateneos que están formados casi todos por la militancia de estos partidos. Cada uno de esto partidos lucha por una república inspirada en su línea política. Así, oímos hablar de república socialista, de república democrática (todas las repúblicas son democráticas, hasta la de Estados Unidos o deberían serlas), de república popular, de república obrera o proletaria. Quizás es esta una de las razones por lo que cueste tanto trabajo llegar a un entendimiento de unidad. Esperamos que sea por eso pues también puede ser que ninguno de los dirigentes de estos partidos, esté dispuesto a ceder ni un poco de su rango en aras de una candidatura unitaria como pasó en la transición con los llamados "popes" de los partidos a la izquierda del PCE.
Otro problema, sería el carácter socialista o comunista de la Coordinadora Estatal Republicana. Este nombre, "republicana" aplicado a una coordinadora en donde el 90% de sus miembros son comunistas, traería confusión en el campo de sectores republicanos que no son comunistas ni socialistas. La coordinadora tendría que valorar si no sería más conveniente crear una Coordinadora Estatal de Organizaciones Socialistas que caminara, como también dijo el portavoz de Unión Proletaria, hacia la creación de un partido único de la clase obrera. Y que fuera la impulsora, la coordinadora comunista, de una opción republicana o alternativa republicana, que, con un programa serio, donde cupieran todos los republicanos, avanzara, no sólo hacia la III República, sino tambien hacia su idea de república.
La Coordinadora Estatal Republicana, basa la unión de las diferentes organizaciones en ocho puntos discutidos y consensuados, según alguna intervención en la asamblea del siete de febrero, con muchas dificultades a la hora de llegar al acuerdo. A mi juicio, son unos puntos que para llevarlos a la práctica tendríamos, o tendrían que hacer una revolución.
No voy a leer los ocho puntos, todo aquel que los quiera conocer los tiene en Internet pero si comentaré el punto cinco como muestra.
5. Derogación de la Constitución de 1978. (bien). Convocar un referéndum para que el pueblo decida la forma de Estado que desea, si Monarquía o República, y a partir de éste, elección de un Parlamento con carácter constituyente que garantice la laicidad del Estado, la democracia directa, el derecho a la autodeterminación, (¿y si la república pierde el referéndum?) Este punto da por segura la victoria en el referéndum y por tanto, ya se deciden cuales serán los pasos a seguir. El control social (sigue diciendo) y la nacionalización de los sectores económicos estratégicos, la reforma agraria, el control social efectivo de los medios de comunicación, impidiendo su concentración en manos privadas.
A mi juicio, estos 8 puntos, no se hacen encima de una mesa, pues, para llevarlo a la práctica, hace falta algo más que un referéndum, incluso algo más que ganar unas elecciones. ¿Existe fuerza para sacar esto adelante? ¿Existirá alguna vez?
Pero bueno, aquí tienen ocho puntos que han discutido y aprobado para empezar, ¿a qué?. Para empezar, (digo yo) a formar una candidatura unitaria que se presente a elecciones como republicanos. Tal vez, si estas fuerzas pensaran como yo, que vale más una acción que mil programas, y consideraran que presentarse a unas elecciones es una acción, una acción en la que hay que hacer una campaña de recogida de firmas para legalizar la candidatura, y toda la agitación y propaganda necesaria para darla a conocer. Que esa agitación y propaganda se haría con el trabajo y el dinero de todos los grupos que formaran la alternativa o la opción republicana. Que con unas mismas ideas, un mismo discurso, se presentarían ante todo el electorado, con un discurso de unidad, con un programa de justicia social, laicismo y federalismo, tal vez entonces, la Coordinadora Estatal Republicana, sí podría decir en la próxima asamblea que el republicanismo está avanzando, aunque no se sacara representación en ningún ayuntamiento de España, cosa que dudo.
¿Porqué? ese rotundo rechazo de la Coordinadora a aceptar presentarse a las Elecciones Europeas, es acaso que no consideraban las europeas como las mejores elecciones para empezar el camino electoral unitario. Bien, de acuerdo, pero para las próximas elecciones municipales de 2011, hay una propuesta de uno de los partidos de la Coordinadora de, valga la redundancia, formar una Coordinadora Electoral Republicana. Presenta un programa a debate y, aparentemente, llama a todas las fuerzas de izquierda, a la izquierda del PCE se supone y republicanas, entiendo, a debatirlo con el fin de llegar a un programa electoral que agrupe a su alrededor el mayor número de fuerzas posibles y por lo tanto, el mayor número de votos.
¿Porqué no?. Si no, pretende un objetivo electoral la Coordinadora, ¿Cuales son sus objetivos?. Pienso que es un error la tajante negativa a tener en cuenta, al menos, la posibilidad de convertir la Coordinadora Estatal Republicana, en un frente electoral. Es cierto, que el presentarse a aquellas Elecciones Europeas no parece lo más oportuno, para empezar, pues, se necesita un tiempo importante para conseguir un programa electoral de consenso, no al gusto de todos pero sí escoger unos puntos a los que ningún grupo le pueda dar un no rotundo. No estaría nada mal empezar a pensar en los Ayuntamientos.
Como decía el autor de Fausto: No preguntemos si estamos plenamente de acuerdo, sino tan sólo si marchamos por el mismo camino.
No se trata, evidentemente, de ganar unas elecciones municipales y proclamar desde esa victoria la III República, se trata de fomentar el republicanismo donde existe la posibilidad actuar, si se saca representación, de llevar a la práctica una política republicana y luego decir: esto es por lo que luchamos. Predicar con el ejemplo el ideal republicano, a buen seguro que ayudaría a echar raíces en el pueblo.
¿Y si no se consigue una representación republicana?, bueno, se habrá hecho un trabajo propagandístico que ayudará, sin duda, a iniciar el siguiente asalto al Estado monarquico.
¿Como expresarán, los alumnos del Instituto donde trabaja la compañera su republicanismo? Sólo tienen dos opciones, o militando en un partido o grupo político o con un voto republicano, (y como estos alumnos una buena parte de los españoles). Militar en un partido, aunque deseable, siempre es más complejo que decidirse por una opción republicana en unas elecciones. Es decir, empezar por algún sitio a ser republicanos activos. Y el voto es algo activo. Si hubiera avances con una opción electoral republicana, si fueran elegidos representantes republicanos, y estos tuvieran un comportamiento ejemplar de honestidad y limpieza política, si se viera claramente que están en el puesto para defender los intereses del pueblo trabajador y no sus propios intereses personales, a buen seguro ese voto electoral se convertía en compromiso con la República.
Es curioso, que de los partidos más conocidos que forman la Coordinadora Estatal Republicana, sugieran tres candidaturas electorales, o tres opciones mejor dicho, pues la del PCE-ML no fue una candidatura: Corriente Roja, que va en la coalición Iniciativa Internacionalista-Los pueblos de España, el PCPE que llama a los comunistas a votar comunista y el PCE-ML que llama al voto en blanco, tremendo no, pues este partido, que no se presenta, que no compite, y por lo tanto no pierde nada, ni siquiera desea que se les vote a sus compañeros de coordinadora, desea que se vote en blanco.
Ya para terminar, y dar paso al debate, voy a recordar algunos resultados de las elecciones a Cortes Generales del año 1979 y de 2008:
Elecciones 1979
PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA 1.938.487 votos
PARTIDO DEL TRABAJO DE ESPAÑA 192.798 votos
ORGANIZACION REVOLUCIONARIA DE LOS TRABAJADORES 127.517 votos
MOVIMIENTO COMUNISTA-ORGANIZ.IZQUIERDA COMUNISTA 84.856 votos
IZQUIERDA REPUBLICANA 55.384 votos
PARTIDO CARLISTA 50.552 votos
ORGANIZ. COMUNISTA DE ESPAÑA
B.R.-UNIF.COMUNISTA 47.937 votos
PARTIDO COMUNISTA DE LOS TRABAJADORES 47.896 votos
LCR LIGA COMUNISTA REVOLUCIONARIA 36.662 votos
ACCION REPUBLICANA DEMOCRATICA ESPAÑOLA 4.826 votos
LIGA COMUNISTA 3.614 votos
PARTIDO OBRERO Y CAMPESINO 2.314 votos
En total la izquierda con el PCE 2.592.843 votos
Y la izquierda sin el PCE 654.356 votos
Elecciones 2008
IZQUIERDA UNIDA 969.946 votos
PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA 20.030 votos
PARTIDO OBRERO SOCIALISTA INTERNACIONALISTA 7.386 votos
SOLIDARIDAD Y AUTOGESTION INTERNACIONALISTA 3.885 votos
IZQUIERDA REPUBLICANA 2.899 votos
PARTIDO CARLISTA 1.956 votos
LUCHA INTERNACIONALISTA 722 votos
La izquierda con el PCE 1.006.824 votos
La izquierda sin el PCE 36.878 votos
Los resultados de las elecciones al Congreso de 2008, nos estrellan con la cruda realidad, que no es otra que la debilidad de la izquierda y la inexistencia de republicanismo. Saber que debemos hacer en estos momentos y en estas condiciones es el debate más importante, mucho más que el de república o monarquía.
A mi juicio, hay un objetivo inmediato y otro a largo plazo. El objetivo más cercano, sería conseguir consensuar un programa electoral republicano, que fuese lo suficientemente sutil para poder ser aceptado por todos los agentes republicanos, un programa de mínimos, que, salvando las distancias, fuese como el del Frente Popular, en el que tuvieron cabida todas las sensibilidades progresistas de la época. Esto sería una herramienta que nos dirigiría a poner los pies en las instituciones donde se toman, al menos aparentemente, las decisiones políticas. Los pies en las instituciones, con el mismo discurso toda la izquierda del PCE. Dando imagen de unidad por primera vez en mucho tiempo.
El otro objetivo, más a largo plazo, sería convertir este herramienta en una organización poderosa, con raíces, para que los chicos y chicas que hoy rondan los veinte años, a la vuelta de otros veinte, tuvieran una organización con la que enfrentarse con éxito a la monarquía, que a buen seguro aún estará entre nosotros.
Y ahora sí termino, leyendo un párrafo publicado en la página web de los republicanos de Cárcar.
"...están plenamente vigentes los valores que históricamente inspiraron la república: la defensa universal de los derechos humanos; la defensa de lo público; la igualdad social; la independencia judicial; la laicidad; la enseñanza pública sin intromisión eclesiástica; la legitima aspiración de los pueblos a ser dueños de su propio destino; y la voluntad real de resolver los litigios sin recurrir a la guerra"
Esta es la base de programa que puede ser aceptado por todas las sensibilidades políticas para empezar a caminar.
¡Viva la República!
Joaquín Ortiz
Érase una vez un país que soñó con un mundo de Justicia y Libertad. Fue aquel sueño tan fuerte, caló aquel propósito tan hondo en la voluntad de todos sus ciudadanos, que juntos comenzaron a trabajar con ahínco para hacerlo realidad: derrocaron en las urnas a un rey indigno al que, sin cortarle la cabeza, pusieron en un barco y echaron del país; proclamaron una republica de trabajadores e implantaron leyes que garantizaban a todos una vida más digna y prometedora; instauraron una nueva Constitución, con la que se afanaron en dilapidar los privilegios feudales que hasta entonces perduraban en sus instituciones; establecieron un nuevo valor, la solidaridad, con el que promulgaron leyes más igualitarias, forjaron una economía más moderna, crearon un país más saludable…
El anhelo en un mundo más justo corrió libre como el viento y sus semillas acabaron germinando en los, hasta entonces, yermos y desolados campos de aquel país. Pronto las calles y las plazas de todos sus pueblos y ciudades se llenaron de júbilo. Pero no todo era alegría y felicidad: los patrones, los amos que durante siglos habían vivido de la explotación salvaje, de la desigualdad despiadada, de la dominación despótica de unos sobre otros, se sintieron amenazados ante la evidencia de que sus días estaban ya contados. Se levantaron en armas, aplastaron toda esperanza en un cambio social y sembraron los caminos de fosas anónimas en las que enterraron los cuerpos desmembrados de tantos y tantos poetas y soñadores que alguna vez se atrevieron a imaginar un mundo mejor. Y enterrando a los muertos, creyeron que la memoria del país también quedaría allí enterrada.
Se equivocaron, porque setenta años más tarde, tras un oscuro y largo periodo de dictadura en que la Justicia se convirtió en cómplice de un abominable régimen, retornó una frágil democracia. Y con ella llegó un juez que mandó desenterrar los cadáveres de los caminos. Y así, sacando a la luz la vergonzosa época en la que el crimen quedaba impune, parecía que el país iba a recuperar por fin su memoria. Pero los altos jueces y los supremos magistrados, nauseabundos sátrapas de una ominosa justicia que durante tanto tiempo había servido para amparar asesinos tocados de boina roja, no aceptaron que las sombras de su indigno pasado salieran de sus tumbas. La justicia momificada, la justicia infame, la falsa justicia de los poderosos volvió de nuevo a prevalecer. Toda la eminente élite de supremos magistrados, afanados en tergiversar leyes y adulterar conceptos inmutables en jurisprudencia, empeñados en dar apariencia legítima a los más aberrantes veredictos, sacaron su verdadero rostro y rugieron contra la recuperación de la memoria. No podían consentir que se recordara nada de su degradante papel como encubridores de asesinatos ominosos, como cómplices de execrables torturas, menos aún de su brazo ejecutor de terribles condenas a muerte. Y así fue como urdieron una trama para doblegar, vituperar e inhabilitar al juez que quiso sacar a la luz las pruebas de su aberrante complicidad con el crimen; así fue como de nuevo aplastaron, bajo mandato de las mismas sanguinarias flechas y el mismo yugo opresor de tantos años atrás, la esperanza que los ciudadanos tenían de recuperar sus recuerdos desenterrando los cadáveres de sus familiares fusilados.
Y aquel país perdió de nuevo su dignidad, la honestidad quedó proscrita y la Justicia volvió a estar anegada, hedionda, fétida y descompuesta. Érase una vez un país donde la Justicia, degradada por sus representantes y convertida en un apestoso cenagal de putrefactas excrecencias, un buen día dejo de existir. Ius requiescat in pace.
Tomás F. Ruiz.