No, el 12 de octubre no hay nada que celebrar. Lo habría, si al descubrimiento de Ámerica no le hubiera seguido uno de los más sangrientos genocidios, éste, en nombre de cristo, que inició aquella incipiente nación que con el paso del tiempo se llamaría España.
Quizas la Castellana se llenara el día 12 de octubre, de "patrioteros" como llamaba Valle Inclan a aquellos que en las manifestaciones que en Madrid, allá por 1898, encabezada por un torero, clamaban para que el ejercito español le diera una lección a los yanquis. ¡Pobres ilusos!. El ejercito español de Cuba, "los rayaditos", habrientos, enfermos y desarmados los soldados y corruptos y enrriquecidos a costa de la guerra los mandos y oficiales. Los americanos les dieron dos mangurrinas y los mandaron a casa, quien la tuviera, con el rabo entre las patas, no sin antes obligarles a vender aquel deseo vano de mantener un Imperio.
La Fiesta Nacional. Un enorme malgasto en tiempos de crisis y en cualquier tiempo, para alimentar el ego de algunos miltares. Más les valdría a los políticos actuales invertir esos dineros en solucionar problemas como el de la imagen que sigue a este párrafo.
Idea Republicana